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<title>El apuntador</title>
<link>http://www.escueladeideas.com/index.php</link>
<description>El Blog de Blanca Suñén</description>
<language>en</language><item>
<title>PARA LA EDAD QUE TIENES...</title>
<description>&lt;P&gt;&lt;IMG style=&quot;WIDTH: 189px; HEIGHT: 188px&quot; height=287 src=&quot;http://www.decine21.com/EstructurasBd/Peliculas%5CN8142%5CImagenes%5Claschicas.jpg&quot; width=270 align=left mce_src=&quot;http://www.decine21.com/EstructurasBd/Peliculas%5CN8142%5CImagenes%5Claschicas.jpg&quot;&gt;Por mucho que yo procure mantenerme galana, me llevo un sobresalto un día sí y el otro también a causa de mis hechuras. &lt;BR&gt;Nunca he sido una chica guapa, aunque sí bien querida, y las parejas que he tenido a lo largo de mi vida, han procurado mantenerme alejada de tan manifiesta verdad estética. Yo, sintiéndome más amada que alagada, siempre les he dejado opinar libremente a este respecto. Faltaría. La juventud, por lo demás, tapa casi todos los defectos.&lt;BR&gt;Lo que me pasa ahora es que ya soy cincuentona, y los cincuenta años son para los cuerpos como una segunda adolescencia, pero a lo ancho y a lo bestia. &lt;BR&gt;Una mañana te levantas de la cama y no tienes cintura. La buscas entre las sábanas por si un acaso pero no, no está ahí; no aparece por ningún lado. La muy ingrata, a quien has cuidado con esmero los últimos diez años, se ha fugado sin dejar señas.&lt;BR&gt;Mis rizos, que de siempre fueron la admiración del mundo occidental, se empeñan ahora en estirarse como si de gatos tras la siesta se trataran. Mi cabello ha descendido desde el olimpo de la gitanería hasta la vulgaridad del ondulado.&lt;BR&gt;A Dios pongo por testigo que mis ojos eran verdes. A día de hoy, su color se acerca más al marrón de las castañas que al glauco de las uvas.&lt;BR&gt;Así son las cosas, y así están bien. Van con la lógica del paso de los años. Me parece de una frivolidad escandalosa preocuparse por ello cuando existen tantas cosas verdaderamente graves por las que llevarse las manos a la cabeza. Pero hay algo que parece insoslayable: el efecto que produce en los otros la edad de una. Mi hermana &lt;STRONG&gt;Manena&lt;/STRONG&gt;, bastante más joven y guapa que yo, comienza a notarlo. &lt;EM&gt;Pues estás muy bien para la edad que tienes&lt;/EM&gt;, le dicen: &lt;BR&gt;&lt;EM&gt;Yo, modestamente, no he oído una grosería mayor en mi vida. ¿Qué significa? Que como eres una vieja... ¿estás bien como estás y no le puedes pedir nada más a la vida?&amp;nbsp; ¿Que aparentas la peregrina edad que tienes, ni más ni menos? ¿Que para el cerro de años que has cumplido te conservas bien? No sé como la gente sigue hablando por hablar y sin darse cuenta de las tonterías que suelta&lt;/EM&gt;, dice mi indignada &lt;STRONG&gt;Manena&lt;/STRONG&gt;.&lt;BR&gt;Y yo la miro y la veo tan guapa que vuelvo a pensar en mi cinturita perdida, en mis rizos extraviados y en mis verdes ojos deslucidos. La veo tan guapa que no me queda más remedio que darle más razón que a un santo de peana. Y se me quitan los sobresaltos mañaneros: yo soy lo que soy, y lo que los demás ven de mí, depende únicamente de su lamentable falta de experiencia verbal, sensual y vital.&lt;BR&gt;Hay tanta belleza en el paso de los años que deberíamos acostumbrarnos a celebrar y saludar su inevitable y gozoso cumplimiento. Gente sin imaginación la habrá siempre. Esa es a la que los años respetan menos porque, teniendo cada vez más cosas que aprender y que contar, no se han movido jamás del lugar común en el que comenzaron a mirar a sus semejantes. Tienen menos mundo que &lt;STRONG&gt;Maranico el Corto&lt;/STRONG&gt;.&lt;BR&gt;La soberbia siempre puede a los ignorantes. Este tema de la edad es un mal menor en &lt;STRONG&gt;Europa&lt;/STRONG&gt;, en dónde la expectativa de vida supera los ochenta años. Tener cincuenta años significa haber llegado a la mediana edad. En &lt;STRONG&gt;África&lt;/STRONG&gt; sin embargo una mujer de cuarenta sólo puede esperar malvivir otro par de años más. Seguro que en su pueblo no hay ningún necio que le diga: &lt;EM&gt;Pues estás muy bien para la edad que tienes&lt;/EM&gt;.&lt;BR&gt;¡Qué ombligo tan grande posee el &lt;EM&gt;primer mundo&lt;/EM&gt;, &lt;STRONG&gt;Marianico&lt;/STRONG&gt;!&lt;/P&gt;
&lt;P mce_keep=&quot;true&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/P&gt;</description>
<pubDate>Mon, 10 Nov 2008 11:13:44 +0100</pubDate>
<link>http://www.escueladeideas.com/index.php/post/99/</link>
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<title>LA FUERZA DE LA COSTUMBRE</title>
<description>&lt;P&gt;&lt;IMG style=&quot;WIDTH: 121px; HEIGHT: 148px&quot; height=136 src=&quot;http://tbn0.google.com/images?q=tbn:rMYqDyW0y4Rp-M:http://www.andaluciaimagen.com/Sombra-humana_20834.jpg&quot; width=112 align=left mce_src=&quot;http://tbn0.google.com/images?q=tbn:rMYqDyW0y4Rp-M:http://www.andaluciaimagen.com/Sombra-humana_20834.jpg&quot;&gt;Cuando yo era pequeña, ya estaba prohibido fumar en el metro. Lo podías hacer en los andenes, pero no dentro de los vagones. Un cartel lo advertía: &lt;EM&gt;Prohibido fumar&lt;/EM&gt;. Luego, ya que los madrileños somos muy dados a la picaresca, hubieron de corregir: &lt;EM&gt;Prohibido fumar o llevar el cigarrillo encendido&lt;/EM&gt;. Peor el remedio que la enfermedad, ya que un pitillo apagado huele bastante peor que uno encendido, y aquellos vagones estaban llenos de hombres –las mujeres que fumaban en público eran malas- con sus cigarrillos a medio fumar y precipitadamente desbrasados, colgándoles lánguidamente de sus bocas entreabiertas. Bonita visión para una colegiala como yo...&lt;BR&gt;A muchos hombres, sobre todo a los fumadores de puros, se les ha quedado pegada al cuerpo esa costumbre de llevar el cigarro apagado a medias dándoles vueltas entre los dientes. Así se reconoce a aquellos pioneros de la picaresca que decidieron plantar cara al revisor que les reconvenía, con un agudo razonamiento: &lt;EM&gt;Sí, llevo el cigarro encendido pero, ¿no ve que no me lo estoy fumando?&lt;BR&gt;&lt;/EM&gt;Provocaron toda una revolución que le salió cara al suburbano, ya que hubieron de rehacer todos los carteles admonitorios. Vieja lucha la de los fumadores en busca de sus derechos.&lt;BR&gt;Y así como al viejo fumador revolucionario se le reconoce a la legua, pasa lo mismo con las mujeres que fuimos niñas en un colegio de monjas. Se nos reconoce por tres puntos fundamentales:&lt;BR&gt;1. Siempre llevamos los zapatos bien lustrados&lt;BR&gt;2. Sea cual sea el sexo de nuestro interlocutor, en algún momento de nuestra frase colocamos la palabra &lt;EM&gt;hija&lt;/EM&gt;.&lt;BR&gt;3. A las diapositivas las llamamos &lt;EM&gt;filminas&lt;/EM&gt;.&lt;BR&gt;Es muy difícil cambiar las costumbres o tratar de ocultarlas. El apego es el apego. Fíjense en mi alumna &lt;STRONG&gt;Alba&lt;/STRONG&gt;, la divertidísima criatura que el curso pasado hizo el personaje de ardilla voladora de &lt;STRONG&gt;Murcia&lt;/STRONG&gt;. Preguntada este año sobre lo que tenía pensado hacer, me dijo que ya no quería ser ardilla, ni murciana, ni de ningún otro lugar. &lt;EM&gt;Este año&lt;/EM&gt;, me ha dicho, &lt;EM&gt;quiero ser un pollo bailón&lt;/EM&gt;. Y ¿de dónde es ese pollo? se preguntarán Uds. al igual que me lo pregunté yo... Pues el pollo bailón de &lt;STRONG&gt;Alba &lt;/STRONG&gt;es gallego. &lt;EM&gt;¡Uhmmmm, qué rico el pollo de Galicia!&lt;/EM&gt; añadió poniendo cara de éxtasis. &lt;BR&gt;No sé si después de hacer el papel se comerá a si misma, pero con estos chicos todo es posible.&lt;BR&gt;Cuando &lt;STRONG&gt;Alba &lt;/STRONG&gt;se haga mayor, algo de todo esto se habrá quedado con ella para siempre. Será veterinaria, creará series de dibujos animados o se dedicará a manipular genes para crear subespecies animales. Es la fuerza de la costumbre. Ese pasado que conforma la sombra que ahora proyectamos, bajo el mismo sol que alumbraba y alumbra&amp;nbsp;nuestras vidas.&lt;/P&gt;</description>
<pubDate>Sat, 11 Oct 2008 09:24:56 +0200</pubDate>
<link>http://www.escueladeideas.com/index.php/post/98/</link>
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<title>EL SUERO DE LA VERDAD</title>
<description>&lt;P&gt;&lt;IMG style=&quot;WIDTH: 145px; HEIGHT: 159px&quot; height=540 src=&quot;http://elobservador.rctv.net/ImgContenido/ImagenesReportajes/guru.jpg&quot; width=720 align=left mce_src=&quot;http://elobservador.rctv.net/ImgContenido/ImagenesReportajes/guru.jpg&quot;&gt;No hay nada que me guste más en el mundo que las palabras. Habladas, escritas o leídas, son mucho más poderosas que nuestros propios actos. Cualquier tropelía puede ser tapada con una hábilmente verbalizada mentira. Por eso son tan peligrosas las palabras. A la gente que le gusta el poder, le gusta hablar.&lt;BR&gt;Me llama mucho la atención la importancia vital que parecen tener para los electores, los debates entre los aspirantes a los puestos de poder dentro del gobierno de su país. ¿Es que acaso los creen? Luego viene, claro está, el rechinar de dientes. &lt;BR&gt;Los hermanos mayores les aseguramos a los pequeños que si pasan por un campo repleto de ortigas sin respirar, no recibirán un sólo aguijonazo de tan luctuosa planta y, para su mal, nos creen.&lt;BR&gt;Los hermanos pequeños nos certifican que si les llevamos con nosotros al lugar en dónde echamos nuestros primeros pitillitos, no lo contarán en casa y, para nuestro mal, les creemos.&lt;BR&gt;Papá nos reserva un premio sorpresa si sacamos buenas notas. Luego sustituye la merced por un hermoso y corto discurso sobre lo imponentes que hemos de sentirnos habiendo cumplido con nuestra obligación. Nos mintió con lo del premio.&lt;BR&gt;Mamá jura una y mil veces que no le ha echado pescado cocido a la ensaladilla rusa, y nosotros no podemos reprimir una arcada cada vez que el maldito trozo de pescadilla se regodea en nuestra lengua. Una mentira para que crezcamos.&lt;BR&gt;Mentiras pequeñas, embustes de niños; trucos de padres para que nos hagamos mayores. Cosas del poder.&lt;BR&gt;A mi el poder, oiga, es que no me gusta nada. He podido tenerlo en un par de ocasiones y lo he dejado marchar. Eso sí, hablo por los codos, como si fuera todopoderosa, pero en realidad encajo en el perfil de escritora menesterosa y charlatana. Dejo que sean las propias palabras las que ejerzan su poder sobre mí, sin la menor intención de engrandecerme a su costa.&lt;BR&gt;Estos políticos que nos ha tocado sufrir se apoderan del lenguaje, lo torturan, lo atosigan, lo maltratan y lo matan de hambre y de sed. Lo estrangulan hasta que consiguen que saque la lengua y luego se la arrancan, se la ponen en sus boquitas de badulaques y tiran para delante. Y como ni siquiera son como nosotros, tampoco nos une a ellos ninguna relación familiar que nos incline a disculpar sus aranas. &lt;BR&gt;¿Qué importa lo que digan ahora si luego mentirán sobre &lt;STRONG&gt;Iraq&lt;/STRONG&gt;, sobre la burbuja inmobiliaria, sobre los militares muertos, sobre los golpes de estado, sobre el terrorismo, sobre el calentamiento global o sobre lo que acaba de pasar hace tres días? ¿Es tan importante lo que digan en esos debates si luego de lo dicho no hay nada? &lt;BR&gt;Yo abogo por el suero de la verdad. Seguro que la &lt;STRONG&gt;Convención de Ginebra&lt;/STRONG&gt; me pasará por alto el detalle. &lt;BR&gt;En lugar de debates, sesiones vigiladas por galenos de reconocido prestigio y con un maletín bien provisto de suero lenguaraz. Ya verías tú como no se ponían tan gallitos. Bueno, lo más probable es que cogieran una rabieta y no quisieran asistir al debate de la sinceridad, y ahí le han dado porque, como diría &lt;STRONG&gt;Perogrullo&lt;/STRONG&gt;, &lt;EM&gt;quien calla otorga&lt;/EM&gt;. &lt;BR&gt;¿Y la hipnosis? ¿La gota malaya, quizá? ¿Les emborrachamos como heliogábalos y luego los llevamos a la tele? Hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad, seguro que hay algo que les viene al pelo.&lt;BR&gt;Luego, si alguien nos acusa de manipular a la opinión pública, contamos una mentira descomunal e inverosímil y nos vamos de rositas. Ellos lo hacen continuamente y les funciona. &lt;/P&gt;
&lt;P mce_keep=&quot;true&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/P&gt;</description>
<pubDate>Tue, 07 Oct 2008 21:49:06 +0200</pubDate>
<link>http://www.escueladeideas.com/index.php/post/97/</link>
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<title>UN NIÑO DENTRO</title>
<description>&lt;IMG style=&quot;WIDTH: 172px; HEIGHT: 158px&quot; height=462 src=&quot;http://www.elpais.com/recorte/20080515elpepusoc_8/LCO340/Ies/Mama_enfades.jpg&quot; width=340 align=left mce_src=&quot;http://www.elpais.com/recorte/20080515elpepusoc_8/LCO340/Ies/Mama_enfades.jpg&quot;&gt;Que todos llevamos a un niño dentro, es frase que se dice mucho ligando su sentido a la felicidad. Yo no me la creo. Yo creo que hay personas que jamás fueron niños porque no pudieron, no supieron o nadie les dejó la menor opción para experimentar la inocencia o la esperanza.&lt;BR&gt;Hay seres humanos a los que una infancia desgraciada les perseguirá durante todos los años que les resten por vivir. Sean estos muchos o pocos años, cada vez que miren atrás les dolerá la niñez como duele tocarse en el lugar del dedo en el que se nos ha clavado la espina de un rosal. No admirarán ni el color ni el olor de la flor; sólo entenderán que acercarse a ella duele. &lt;BR&gt;Igualar felicidad a infancia es una de las típicas arrogancias europeas. Nacionalismo sentimental cargado de indiferencia hacia los que no son como nosotros, hacia los que se han hecho hombres y mujeres a fuerza de garrotazos.&lt;BR&gt;Hambre. Miedo. Soledad. Dolor físico. Abandono. Abusos. Atrocidad. Eso es lo que ven muchas personas cuando miran al crío que llevan dentro. &lt;BR&gt;La mayoría de los pequeños del mundo no tienen acceso a nada. A nada más que a una pena abrumadora.&lt;BR&gt;La bendita infancia es cosas de minorías pero nosotros, los adultos que pertenecemos a ese selecto grupo, creemos que la minoría son ellos. Aunque los tengamos delante de nuestras mismísimas narices, seguimos negando su existencia de seres humanos desgraciados. &lt;BR&gt;Un niño es el adulto que será, si tiene la hipotética suerte de sobrevivir a la pubertad. Y no hablo sólo de muertes físicas. Conozco a mujeres que no paran de gritar insultos a sus hijos; hombres que se pasan la tarde entera en el bar con su &lt;EM&gt;sol y sombra&lt;/EM&gt; en una mano y la otra en el estúpido botón de la máquina tragaperras; niños salvadores de matrimonios que no tienen arreglo; niños que ya han defraudado a sus padres sin haber cumplido aún los cinco años; padres que no conservan ni una foto de sus hijos jugando fuera del &lt;EM&gt;carrito&lt;/EM&gt;; niños que no sonríen; niños que no hablan; niños serios como militares de carrera.&lt;BR&gt;Estamos demasiado acostumbrados a ver a los crías de humano como si fueran una raza aparte, un pueblo diferente al nuestro, una gente de otro mundo. Como si nosotros no hubiéramos sido ellos.&lt;BR&gt;&lt;EM&gt;Mírame, escúchame, atiéndeme, atrévete a amarme, guíame. Llévame contigo a un lugar seguro&lt;/EM&gt;. Hablan nuestra misma lengua, así que se les entiende perfectamente. &lt;BR&gt;Oficialmente, a los doce años se deja de ser niño para ser adolescente. Poco tiempo para experimentar la felicidad, pero una eternidad en la desgracia.&lt;BR&gt;Cuando miro a mis niños, a mis alumnos que tanto han crecido después del verano, me siento responsable de ellos. Sé que formo parte de su vida adulta. El privilegio de la experiencia que les darán los años venideros será la que les permita juzgar lo que fue su infancia, y en ese juicio estaré yo. Estarán también la madre grosera y el padre desapegado. Toda la irresponsabilidad de sus supuestos educadores.&lt;BR&gt;El niño que los adultos llevamos dentro debería ser, no el niño que fuimos, sino aquel de cuya infancia somos responsables durante toda la vida. Absoluta y completamente responsables.&lt;BR&gt;El resto pertenece a la mezquina y estúpida lírica del egoísmo.&lt;BR&gt;</description>
<pubDate>Mon, 29 Sep 2008 10:46:30 +0200</pubDate>
<link>http://www.escueladeideas.com/index.php/post/96/</link>
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<title>CUESTIÓN DE MEMORIA</title>
<description>&lt;IMG style=&quot;WIDTH: 141px; HEIGHT: 138px&quot; height=462 src=&quot;http://www.elpais.com/recorte/20071018elpmad_6/LCO340/Ies/farola_luna.jpg&quot; width=340 align=left mce_src=&quot;http://www.elpais.com/recorte/20071018elpmad_6/LCO340/Ies/farola_luna.jpg&quot;&gt;Recordarán que los vecinos de mi calle, y por lo tanto una servidora de Uds., estábamos sin iluminación nocturna. Bueno, pues ya han arreglado el problema de las farolas. Ha vuelto la contaminación lumínica, ha cesado la indignación popular, y mis amadas estrellas vuelven a parecer el pálido reflejo de un tívoli en el frontal de un cabaret...&lt;BR&gt;Menos mal que entre los múltiples defectos que tengo la honra de haberme ganado a pulso a lo largo de&amp;nbsp;mi vida, se cuenta también el de la desmemoria radical. Que no soy rencorosa, vaya. Me han quitado el sarao espiritual antes del sueño y el placer de la mística doméstica metidita entre las sábanas, pero los perdono a todos. Yo soy así: olvido los ultrajes.&lt;BR&gt;Para mi, que eso del rencor es cosa de los que provocan el daño. Supongo que el odio, es hijo de la culpa.&lt;BR&gt;Yo he roto muchos platos en mi vida, y nunca he intentado ocultarlo. De todos modos no hubiera podido, ya que como saben –y si no lo saben, se lo digo yo- todos mis trabajos son de los llamados &lt;EM&gt;de cara al público&lt;/EM&gt;. Sea como fuere, jamás en la vida se me ha ocurrido echarle la culpa del desaguisado propio a la víctima de mi desatino. Sin embargo, al revés me ha pasado con más frecuencia de lo que sería deseable. Eso sí es auténtico rencor, el de aquellos que te hacen el mal y, ante el miedo que les provoca la idea de que tu odio germine, van y se adelantan, haciendo que su tirria sea aún mayor de la que a uno ni aún le ha nacido en la mollera.&lt;BR&gt;Tiempo perdido, en mi caso. Que carguen ellos con el peso de su odio, que yo tengo muchas cosas que hacer. &lt;BR&gt;Así pues, me olvido de los aguafiestas. Es cierto que el disgusto no me lo quita nadie pero bien sabe Dios que cada vez se amarillea antes. &lt;BR&gt;La indignación popular me ha hecho la puñeta con esto de las farolas, pero mejor tengo la boca cerrada. No todo el mundo puede presumir de tener tantos defectos como yo, y mucho menos de poseer éste de la desmemoria, así que si protesto seguro que se quedan con mi cara, y si luego aparecen las farolas rotas a pedradas, los muy ladinos son capaces de atar cabos y recordar. Y yo, que soy incapaz de echarle la culpa al empedrado, tendría que cantar mi pecado de plano, ya saben, razonablemente y sin rencores. Entonces ellos, amparados en la superioridad numérica y cegados por su malquerencia, me correrían a cantazos por todo el pueblo hasta sacarme de sus límites ¿Y qué haría yo entonces, sola y desmemoriada, abandonada a mi suerte en el pueblo de al lado –&lt;STRONG&gt;Valdemanco&lt;/STRONG&gt; se llama, y tiene muchísimo menos glamour que &lt;STRONG&gt;Bustarviejo&lt;/STRONG&gt;- sin tener ni siquiera el consuelo de odiarlos a todos, porque me parece una tontuna y además se me da de pena hacerlo? Aborrecer no es lo mio, queda dicho, así que...&lt;BR&gt;Sea pues. ¡Dejemos que la contaminación lumínica me reste placeres nocturnos!.&lt;BR&gt;A veces, es peor el remedio que la enfermedad.&lt;BR&gt;</description>
<pubDate>Thu, 18 Sep 2008 19:28:59 +0200</pubDate>
<link>http://www.escueladeideas.com/index.php/post/94/</link>
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<title>BUENAS NOCHES, NOCHE</title>
<description>&lt;IMG style=&quot;WIDTH: 124px; HEIGHT: 114px&quot; height=114 src=&quot;http://tbn0.google.com/images?q=tbn:LPra2F1psvIYuM:http://bp0.blogger.com/_eUoONBjGrUM&quot; width=124 align=left mce_src=&quot;http://tbn0.google.com/images?q=tbn:LPra2F1psvIYuM:http://bp0.blogger.com/_eUoONBjGrUM&quot;&gt;Hace más de quince días, desde la última tormenta, que no hay luz en mi calle. A mi me encanta. Sin la contaminación lumínica, las estrellas se ven de la misma manera en que se veían cuando yo tenía diez años. Vuelven a ser poderosas, brillantes, dueñas de la noche y elocuentes narradoras de historias antiguas. &lt;BR&gt;Tal y cómo están mis vecinos supongo que este placer durará poco. Y no lo entiendo. El camino a casa ya lo conocemos todos de sobra y, se pongan como se pongan, no comprendo la razón por la que las farolas han de estar encendidas toda la noche.&lt;BR&gt;Desde mi cama se ve el cielo. Ahora se ve la noche. Cierro los ojos y los vuelvo a abrir de repente sólo por el placer de sorprender a esas estrellas en mitad de su relato.&lt;BR&gt;La gente corre las cortinas de su dormitorio para que no entre la luz de las farolas. Ahora que esa iluminación no está, no hay motivo para hacerlo. Ahora lo único que se debe hacer es dejar las cortinas abiertas y mirar la noche hasta que el sueño nos venza.&lt;BR&gt;Que si quieres arroz, Catalina. Erre que erre, la luz volverá como símbolo del progreso aunque eso signifique un retroceso para la mano celestial que mece el sueño de los hombres.&lt;BR&gt;Y luego está el misterio. El no saber muy bien en qué lugar del campo acaba el camino y comienza el monte; quién es ese que baja por la senda que da a las &lt;STRONG&gt;Casas Baratas&lt;/STRONG&gt;; no desentrañar al primer golpe de vista si lo que lleva &lt;STRONG&gt;Benjamín &lt;/STRONG&gt;en las manos es la bolsa de la basura o los pimientos que me trae para la cena; es más, no saber a ciencia cierta si el que viene hacía mi casa es Benjamín o... ¡el &lt;STRONG&gt;Sátiro de Extremadura&lt;/STRONG&gt;!&lt;BR&gt;Pensamos que la luz asusta al miedo, aleja la incertidumbre y convierte al mundo en un lugar seguro. Pero no es así con la luz artificial. La luz artificial nos da una respuesta que no es real porque no llega acompañada de una deliberación, sino de una certeza vagamente meditada, fruto de un deseo precipitado. &lt;BR&gt;Cuando el personaje da la luz en una película de miedo, lo más seguro es que esté muerto al siguiente segundo. Esperaba el consuelo de una bombilla y se encontró con un hachazo en la cabeza. Sin la luz artificial, no existirían los sustos de tomo y lomo.&lt;BR&gt;Por eso esta noche, cuando apague la luz que ilumina mi cama y me envuelva la sombra estrellada de la Sierra norte, la auténtica luz de los sueños llevará mansamente a mis pupilas hasta el lugar de las historias con las que sueñan los tontos como yo, los que no protestan en el Ayuntamiento porque las farolas de su calle no funcionan, desde hace más de quince días.&lt;BR&gt;</description>
<pubDate>Wed, 17 Sep 2008 01:24:42 +0200</pubDate>
<link>http://www.escueladeideas.com/index.php/post/93/</link>
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<title>AMOR EN LA BIBLIOTECA PÚBLICA</title>
<description>&lt;IMG style=&quot;WIDTH: 211px; HEIGHT: 160px&quot; height=307 src=&quot;http://www.magicaweb.com/weblog/wp-content/uploads/2006/10/libros.jpg&quot; width=400 align=left mce_src=&quot;http://www.magicaweb.com/weblog/wp-content/uploads/2006/10/libros.jpg&quot;&gt;Para determinados asuntos, soy una mujer de las de antes. Por ejemplo: me fascinan las bibliotecas públicas. En mi casa hace tiempo que me enfrento a ese engorroso problema de tener más libros que estantes para contenerlos. Aún así puede que salga a comprarme unos pantalones de verano, ahora que estamos de rebajas, y lo más seguro es que no vuelva al hogar con los dichosos pantalones pero sí con dos o tres libros que no tenía pensado comprar, orgullosamente colocados bajo el brazo. A ese respecto es inútil hacer planes. Me pasa con los libros lo mismo que a &lt;STRONG&gt;Elliot &lt;/STRONG&gt;con &lt;STRONG&gt;E.T.&lt;/STRONG&gt;: &lt;EM&gt;Él vino a mí&lt;/EM&gt;.&lt;BR&gt;Las bibliotecas públicas me gustan sobremanera porque significan el encuentro con desconocidos que pueden hacerme una persona diferente. No voy allí con una idea determinada. Simplemente me paseo por sus pasillos a la espera de la llamada. Ellos vienen a mí. Un volumen alto y negro, elegante y bien vestido, con delicadas letras doradas sobre la solapa de su chaqueta -algo pasada de moda pero indudablemente refinada- me mira de reojo. Yo, que noto su mirada, acepto el juego de la seducción. &lt;BR&gt;Me acerco, haciendo como que voy sin ir, como que voy al lado pero no a su lado… Y yo también miro de reojo las letras doradas: &lt;STRONG&gt;La magia del monje o el elixir de la vida. Alexander de Comeau&lt;/STRONG&gt;. Ahora si acaricio directamente al bello objeto que me ha llamado hasta él. Un&amp;nbsp;distinguido &lt;STRONG&gt;Valdemar&lt;/STRONG&gt; con una hermosa ilustración hermética en su cubierta. Los dos nos estremecemos. Abro su chaqueta, elegante antes de ayer y elegante hoy mismo, hermosa desde mucho antes de que yo aprendiera a leer. Y aquí encuentro otro de mis placeres favoritos, tan tonto y tan misterioso en su explicación -es decir, inexplicable-&amp;nbsp;como casi todos los gozos verdaderamente profundos: mirar en su carné de baile la última fecha en que alguien lo tuvo entre sus brazos. Mi &lt;STRONG&gt;Valdemar&lt;/STRONG&gt; no ha bailado desde el 29 de diciembre de 2005. Demasiado tiempo para andar mal amado en lo alto de una estantería. Pues yo voy a mantener un romance con él, al menos durante el mes que tenemos concedido como permiso por las instituciones bibliotecarias. &lt;BR&gt;Ya con mi nuevo amante recostado sobre la calidez de mi pecho, sigo andando por otros pasillos: fog- jaz; man- opi; ras- tuv… No sé con qué letra empezará el nombre de mi próximo cazador. &lt;BR&gt;La ley de la biblioteca me permite ser razonablemente promiscua. Me lo puedo montar con tres. Alguien me chista, y miro hacia el lugar del que creo procede el sonido. Un pequeño, serio e inigualable muchacho azul me mira con orgullo. De su lomo sale una voz profunda, desterrada y extrañamente juvenil: &lt;STRONG&gt;Lo visionario fantástico. Cuentistas del XIX.&lt;/STRONG&gt; ¡Ay, ladrón! Los dos sabemos que la atracción ya está templada. &lt;BR&gt;Se trata de un &lt;STRONG&gt;Siruela&lt;/STRONG&gt;, un &lt;STRONG&gt;Siruela&lt;/STRONG&gt; de pura raza, abandonado a su suerte quién sabe desde cuándo. Así que yo, mujer de caricia fácil y lamentablemente emotiva, me acerco para hacerme la garante de saldar esa deuda con su pasado. Acomodo a mi párvulo amante con mi espigado seductor primero. Aún resta la tercera y última emboscada.&lt;BR&gt;Son estos libros sobre relatos extraños, negros, chocantes y alucinados los que más me atraen en las bibliotecas públicas. Quizá porque, como sus autores, viven una existencia fuera de equilibrio o porque, como decían los alquimistas, siempre será el maestro quien encuentre a su discípulo y no al revés.&lt;BR&gt;Las bibliotecas públicas están llenas de maestros, y lo verdaderamente excitante es esperar a que sean ellos los que te encuentren a ti.&lt;BR&gt;El juego erótico de buscar, para que den contigo.&lt;BR&gt;</description>
<pubDate>Mon, 04 Aug 2008 14:57:12 +0200</pubDate>
<link>http://www.escueladeideas.com/index.php/post/64/</link>
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<title>CANCIONES</title>
<description>&lt;IMG style=&quot;WIDTH: 153px; HEIGHT: 179px&quot; height=385 src=&quot;http://www.posterspoint.com/laminas/cine/CINE234.jpg&quot; width=280 align=left mce_src=&quot;http://www.posterspoint.com/laminas/cine/CINE234.jpg&quot;&gt;Escucho a los maravillosos &lt;STRONG&gt;Fairground Attraction&lt;/STRONG&gt; mientras el mundo se derrite a mi alrededor y el termómetro parece pedirme un vasito de agua fría. &lt;BR&gt;Ellos hablan de amor y desamores en esta mañana campestre en la que el cariño, si quiere llegar a la noche, habrá de resguardarse a la sombra de un álamo temblón.&lt;BR&gt;Las canciones son árboles, son mañanas, son millones de besos calientes unos y fríos otros pocos. Cariños que protegen y que han de ser protegidos.&lt;BR&gt;La alegría y la locura. El marchar a un lugar que no conoces y del que nada sabrás jamás, porque ya todo lo has soñado previamente.&lt;BR&gt;Son canciones. Nada menos. Vivir para cantarlo. &lt;BR&gt;Todos quisieran hacerlo, pero muy pocos son capaces. &lt;BR&gt;Para crear canciones hay que pensarlas desde un lugar lejanísimo al propio corazón, de tal modo, que habrá de inventarse un nuevo coraje que narre esa distancia cardiaca. Viajar en un coche ajeno para ver desde la ventanilla del otro ese autobús que se aleja, a Dios sabe dónde, con nuestro cuerpo dentro. &lt;BR&gt;La pena certera por un irrealizable final que, en el mejor de los momentos, creíamos que hermosearía nuestro rostro a lo largo y ancho de todas nuestras experiencias vitales. Aleluya.&lt;BR&gt;La falda es mía mientras bailo un cómico vals con &lt;STRONG&gt;Fairground Attraction&lt;/STRONG&gt;, y en la panza de una botella abandonada aún tintinean las risas de la fiesta de anoche.&lt;BR&gt;Son canciones. Benditas sean las canciones y la humildad que nos permite reconocerlas como dueñas de nuestra risa y señoras de nuestro llanto.&lt;BR&gt;No hay historia sin canciones, aunque ignoremos qué historias tienen las canciones que nos conmueven. Perdidas en la traducción. Un consuelo que nunca es el mismo para nadie, pero un humano amparo como ninguno hay en el mundo.&lt;BR&gt;El primero y el último del millón de besos que recibiremos en la boca. &lt;BR&gt;Aleluya. &lt;BR&gt;En veinte minutos estaré en la taberna de &lt;STRONG&gt;Luci,&lt;/STRONG&gt; tomando un aperitivo en la terraza, con mi hermano &lt;STRONG&gt;David &lt;/STRONG&gt;y mi cuñada –hermana también- &lt;STRONG&gt;Gracia&lt;/STRONG&gt;. Ellos me contarán su viaje al norte y yo les hablaré de mi fiesta de anoche. En ambos relatos existirán letras de canciones, palabras diarias teñidas de colores nuevos. Simpatía inabarcable y manos apretadas. Amor. Complicidad.&lt;BR&gt;Con todo ello podríamos escribir una canción, pero no es necesario. Ella, nacida ya mucho antes que nosotros, será la que nos estará esperando impaciente, con la palabra en la boca y el corazón de punta.&lt;BR&gt;Benditos. Benditos sean nuestros años por cobijar en sus horas tantas canciones viejas y tantas que aún no habrán nacido.&lt;BR&gt;Cariños que protegen y que han de ser protegidos. &lt;BR&gt;¡Ojalá que nos vaya bonito!&lt;BR&gt;</description>
<pubDate>Sun, 20 Jul 2008 16:46:09 +0200</pubDate>
<link>http://www.escueladeideas.com/index.php/post/62/</link>
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<title>MENUDO TRAGO</title>
<description>&lt;P&gt;&lt;IMG style=&quot;WIDTH: 149px; HEIGHT: 147px&quot; height=278 src=&quot;http://www.laverdad.es/murcia/prensa/noticias/200710/06/fotos/106D6CTGP1_1.jpg&quot; width=300 align=left mce_src=&quot;http://www.laverdad.es/murcia/prensa/noticias/200710/06/fotos/106D6CTGP1_1.jpg&quot;&gt;Una buena amiga, una de las personas más inteligentes, afectuosas y divertidas con las que tengo la suerte de compartir mi tiempo, me dijo hace unos días que, quizá, me pasan las cosas que me pasan porque tengo muy pocas tragaderas. Pues puede que sí, que sea estrecha de esófago, pero a mi me parece más bien que lo que me falta no son tragaderas sino entendederas. &lt;BR&gt;Tengo poco seso para tantas cosas como necesito entender.&lt;BR&gt;Por ejemplo: hay personas que tienen una extraña forma de vivir. Se cuidan. No beben, no fuman, no salen por la noche con sus amigotes, y se acuestan a la misma hora en la que el común de los españoles está empezando a cenar. Todo ello, me malicio yo, con una única finalidad: levantarse en forma y muy temprano para aprovechar bien el día y dedicarlo, casi en exclusividad, a lamentarse por tener que compartir tal día con el resto de nosotros.&lt;BR&gt;Estás personas suelen ser de rencor apretado y profundo, de una antigüedad tal en su malquerencia que sus orígenes han quedado enquistados más allá de sus propios recuerdos.&lt;BR&gt;La vida de los demás se convierte para ellos en una sucesión de absurdos incomprensibles. La vida de los otros se les antoja una bofetada en la cara dada por un payaso sin ninguna gracia. La ajena vida les pesa más de lo que la propia les pueda pesar jamás. No desean conocer nada, no quieren regalar nada, ni escuchar, ni ser realmente escuchados. Les basta con hablar y contemplar sus indisputables razones.&lt;BR&gt;Politicuchos corruptos y pendencieros, capataces arrogantes y embusteros, artistas cobardes y envanecidos. Amas de casa que hacen el ridículo en la televisión; niñas que cantan coplas como si su marido las hubiera dejado por una querida pelandusca y supieran lo que se siente; una panda de memos haciendo un coloquio para hablar de otras personas tan lerdas como ellos. Cantantes que desafinan. Tomates que saben a agua y pan que se desmiga al morderlo. &lt;BR&gt;&lt;STRONG&gt;África&lt;/STRONG&gt; mil veces asolada. &lt;STRONG&gt;África&lt;/STRONG&gt; mil veces muerta de hambre canina. &lt;STRONG&gt;África&lt;/STRONG&gt; millones de veces&amp;nbsp;sin derecho a&amp;nbsp;sobrevivir. &lt;BR&gt;Las muertes del &lt;STRONG&gt;Estrecho&lt;/STRONG&gt;. &lt;STRONG&gt;Chernobil&lt;/STRONG&gt;. &lt;STRONG&gt;Amazonia&lt;/STRONG&gt;. &lt;STRONG&gt;Perú&lt;/STRONG&gt;. &lt;STRONG&gt;Colombia&lt;/STRONG&gt;. &lt;STRONG&gt;China &lt;/STRONG&gt;y las olimpiadas.&lt;BR&gt;El fin de mes al que no llega la gente… &lt;STRONG&gt;España&lt;/STRONG&gt;. &lt;STRONG&gt;España &lt;/STRONG&gt;y sus héroes de&amp;nbsp;carrusel deportivo.&lt;BR&gt;Al final, el rencor de los imbéciles es lo que menos me preocupa no entender.&lt;BR&gt;Tanto mi amiga como yo decimos bien: tengo tan pocas tragaderas como menguada tengo la sesera.&lt;/P&gt;
&lt;P mce_keep=&quot;true&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/P&gt;</description>
<pubDate>Sat, 19 Jul 2008 21:03:16 +0200</pubDate>
<link>http://www.escueladeideas.com/index.php/post/61/</link>
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<title>DÍAS DE ESTRENO</title>
<description>&lt;P&gt;&lt;IMG style=&quot;WIDTH: 119px; HEIGHT: 108px&quot; height=108 src=&quot;http://tbn0.google.com/images?q=tbn:sdPb4S1Uie3PiM:http://www.geocities.com/ralfodechile/exito01.jpg&quot; width=119 align=left mce_src=&quot;http://tbn0.google.com/images?q=tbn:sdPb4S1Uie3PiM:http://www.geocities.com/ralfodechile/exito01.jpg&quot;&gt;Tras el estreno de los niños me fui a &lt;STRONG&gt;Mérida&lt;/STRONG&gt;, a estrenar para los mayores. Así que, después del sobreesfuerzo que realicé tratando de llegar a la meta durante los meses de mayo y junio, caí en la cuenta de mis cincuenta años, y me postré sin opción en una especie de duermevela que fue más bien un duerme que un vela. Agotamiento puro y duro del que hube de rendir cuentas.&lt;BR&gt;Pero ya estoy mucho mejor, gracias.&lt;BR&gt;Así que les hablaré del estreno de los niños, ya que el estreno en el &lt;STRONG&gt;Festival de Mérida&lt;/STRONG&gt; -vivido entre viejos amigos, reencuentros maravillosos y un trato a cuerpo de rey por parte de la organización- fue tan delicioso que aún lo estoy saboreando de forma muy personal.&lt;BR&gt;Bueno, pues mis pequeños actores estuvieron de primera. Las &lt;STRONG&gt;EXTRAÑAS TRILLIZAS CANTARINAS&lt;/STRONG&gt; hicieron una asamblea antes del &lt;EM&gt;debú&lt;/EM&gt; y la sangre no llegó al río. Efectuaron –las tres- una breve pero impresionante versión de una canción que, a juzgar por cómo era coreada entre el público infantil, debe ser un hit entre los consumidores de cinco años; su título: &lt;STRONG&gt;El telefonito es una necesidad.&lt;BR&gt;&lt;/STRONG&gt;Los científicos demostraron que hay mil maneras inimaginables de exprimir un limón. La más celebrada fue la que presentó &lt;STRONG&gt;Diego&lt;/STRONG&gt;, bajo su papel del científico &lt;STRONG&gt;MISTER JONES:&lt;/STRONG&gt; no hay que darle vueltas al limón, sino al aparato exprimidor que colocamos bajo él. Si esta operación se realiza con sumo cuidado el limón queda perfectamente exprimido. Otra cosa es que queramos aprovechar su zumo, que no. No, porque la mayoría del jugo se queda en la manga de la bata. Pero se trataba de un experimento y ya se sabe que sin error no hay triunfo.&lt;BR&gt;En cuanto a &lt;STRONG&gt;SUPERMAN&lt;/STRONG&gt;, nos sorprendió a todos llegando vestido de &lt;STRONG&gt;Spiderman&lt;/STRONG&gt; y asegurando, no obstante, ser realmente &lt;STRONG&gt;Superman&lt;/STRONG&gt;. Así que &lt;STRONG&gt;Superman&lt;/STRONG&gt; disfrazado de &lt;STRONG&gt;Spiderman&lt;/STRONG&gt; se marcó un baile del &lt;STRONG&gt;Chiki Chiki&lt;/STRONG&gt;, con el que sin duda alguna hubiéramos escalado algún puesto más en &lt;STRONG&gt;Eurovisión&lt;/STRONG&gt;.&lt;BR&gt;&lt;STRONG&gt;LA ARDILLA VOLADORA DE MURCIA&lt;/STRONG&gt; nos contó su triste y extravagante historia de la barbacoa que la dejó sin bosque, obligándola a salir a recorrer mundo. Como era extranjera, en un momento dado se puso a hablar en su propio idioma, el &lt;STRONG&gt;ardivolamurciano&lt;/STRONG&gt;, lo que desconcertó de forma evidente al público que se perdió en varios pasajes de su monólogo. Pero a esas alturas el respetable ya estaba entregado con nuestros actores y todo quedó perdonado a juzgar por la enorme ovación con la que fueron despedidos.&lt;BR&gt;Y los mayores, ¡ay, que tíos! ¿Se acuerdan Uds. de&lt;STRONG&gt; AZUCAR MORENO&lt;/STRONG&gt; en &lt;STRONG&gt;Eurovisión&lt;/STRONG&gt;, cuando les falló la música y tuvieron que volver a empezar? Pues lo mismo nos pasó a nosotros. Llevábamos unos cinco o seis minutos de representación cuando en un momento fundamental –la entrada de los macarras- falló el sonido. Para arreglar el desaguisado hubo que interrumpir la representación durante diez minutos y volver a empezar. Cualquier actor curtido sobre las tablas se hubiera echado a llorar ante semejante catástrofe. Mis chicos no. Mis chicos, tras varias veces de gritarse a si mismos: &lt;EM&gt;“¡No pasa nada, no pasa nada! ¡Mierda, mucha mierda, mierda, mucha mierda!&lt;/EM&gt;” (esta parte de la tradición teatral les encanta, ya que nadie les puede regañar por ser unos groseros), volvieron a empezar como si tal cosa y sin equivocarse ni en una coma. Siempre decimos los actores que cuando uno se lo pasa bien sobre el escenario es cuando transmite al espectador todo el arte que la función encierra. Y mis chicos se lo pasaron bomba. Se les notaba. Disfrutaron y el público lo hizo con ellos. La función fue saludada con aplausos en muchos pasajes y con risas de forma casi continua.&lt;BR&gt;Yo, claro está, me emocioné. Y es que, de verdad se lo digo a Uds., estuvieron soberbios. Actuaban de una forma consciente, concentrados para no “perder” el personaje, para ayudar al otro si se le iba la letra, pendientes en todo momento de las acciones escénicas y de entrar en los efectos musicales.&lt;BR&gt;Una verdadera delicia.&lt;BR&gt;Creo que la única diferencia entre estrenar en el &lt;STRONG&gt;Colegio Montelindo&lt;/STRONG&gt; de &lt;STRONG&gt;Bustarviejo&lt;/STRONG&gt; o en el &lt;STRONG&gt;Festival de Teatro de Mérida&lt;/STRONG&gt; es que en el primer caso mi ego no existió por ninguna parte, y sólo estaba pendiente de que para mis chicos la experiencia fuera inolvidable; en el caso de&lt;STRONG&gt; Mérida&lt;/STRONG&gt;, mi ego no pudo evitar estar pendiente de lo que dirían los periódicos en los días sucesivos.&lt;BR&gt;En&lt;STRONG&gt; Bustarviejo&lt;/STRONG&gt; no importan los días siguientes: toda la felicidad del estreno se concentrará para siempre en esas dos horas de festival extraescolar. En esas dos horas de pura felicidad y de auténtico triunfo.&lt;/P&gt;
&lt;P mce_keep=&quot;true&quot;&gt;&amp;nbsp;&lt;/P&gt;</description>
<pubDate>Sun, 29 Jun 2008 20:15:42 +0200</pubDate>
<link>http://www.escueladeideas.com/index.php/post/58/</link>
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